Guía completa

Un sistema que llegó con el Euro 6 y trajo sus propios fallos

Desde 2014-2016, los diésel homologados con la norma Euro 6 incorporan un sistema de reducción catalítica selectiva (SCR): se inyecta AdBlue —urea diluida en agua desmineralizada— en el escape, antes del catalizador SCR. Al descomponerse, la urea genera amoniaco, que dentro del catalizador transforma los óxidos de nitrógeno en nitrógeno y agua. Es un sistema eficaz para cumplir la norma, pero añade piezas que antes no existían: sensores de NOx, inyector dedicado, bomba dosificadora, depósito calefactado y su propio módulo de control.

Cualquiera de esas piezas puede fallar, y cuando lo hace, el coche lo comunica con avisos progresivos que van desde el testigo encendido hasta, en el caso extremo, negarse a arrancar.

Por qué el AdBlue del depósito importa tanto como los componentes

Antes de sospechar de un sensor o de un inyector, comprobamos el estado del AdBlue que lleva el depósito. Es un detalle que se pasa por alto con frecuencia: el producto caduca, en torno a los dos años desde su fabricación, y si el coche pasa mucho tiempo parado puede caducar antes de consumirse. La urea puede cristalizar y obstruir el inyector, generando una avería que parece del componente cuando en realidad es del producto.

También influye la procedencia: un AdBlue sin certificación ISO 22241, de garrafa sin precintar o mal almacenado, puede tener una concentración de urea incorrecta o contaminantes que dañan progresivamente el sensor de NOx, que es de los componentes más caros del sistema.

Cómo localizamos el componente concreto

El módulo AdBlue tiene su propio historial de códigos, distinto del de la centralita de motor, y hace falta un equipo de diagnosis con cobertura SCR para leerlo con precisión. A partir de ahí distinguimos entre un sensor de NOx descalibrado, un inyector con fuga o dosificación incorrecta, un fallo de la bomba, o —menos frecuente pero más caro— un catalizador SCR saturado que ya no reacciona como debería.

Por qué no eliminamos el sistema

Modificar la centralita para que ignore el AdBlue o vaciar el depósito de forma permanente es una práctica que existe en el mercado, pero que deja el vehículo fuera de la homologación con la que se vendió. Puede impedir superar la ITV, es sancionable en un control de carretera, y reduce el valor del coche de cara a una futura venta. Ante una avería de AdBlue, la opción que ofrecemos es siempre diagnosticar y reparar el componente concreto.

Marcas que montamos

Bosch y Continental cubren la mayoría de sensores NOx e inyectores que reparamos. Son componentes electrónicos de precisión donde un equivalente sin certificación suele durar mucho menos que el original.